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Smart Hospitals: El modelo asistencial del futuro

Los Smart Hospitals utilizan las nuevas tecnologías y la transformación digital para repensar la manera en la que se proporcionan los cuidados en el sistema de salud, con el objetivo de facilitar el trabajo a los profesionales sanitarios y beneficiar al paciente. Ahora la pregunta es, ¿Cómo se transforma un hospital tradicional en un Smart Hospital?

En esta nueva edición de los Cafés Temáticos del Living Lab, hemos hablado con diversas profesionales del sector salud para entender cómo la transformación hacia los Smart Hospitals en los centros sanitarios se está convirtiendo en una realidad. Además, nos han explicado cuáles son los factores claves para lograr este cambio, qué recursos son necesario, y qué beneficios nos aportan.

Las participantes en la mesa redonda fueron las siguientes:

Dra. Iria Miguens Blanco

Médica urgencióloga en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Ha participado en la elaboración del “Libro blanco” de los Smart Hospitals.

Dra. Anna Sala Cunill

Directora del departamento de innovación del Hospital Vall d'Hebrón. Dirige varios proyectos de Smart Hospital en su centro, como el de Smart UCI u otro proyecto llamado “OneStepIctus”.

Lucía Peñarrubia

Enfermera del servicio de Atención Paliativa y Paciente Crónico Complejo del Hospital Sant Joan de Déu. Colabora en el proyecto AICCelarate, para impulsar la inteligencia artificial en la atención al paciente pediátrico de Cardiopatías Congénitas y Cuidados Paliativos.

Patricia Ripoll Ros

Experta en humanización de proyectos en salud y divulgadora sanitaria. Fundadora de “Mama Tiene Migraña” y “Hagamos Visible Lo Invisible”.

Las últimas tecnologías en imagen digital, dispositivos wireless, el Internet of Things (IoT), la Inteligencia Artificial (IA) o el Big Data, han llegado para transformar la forma en que se proporcionan los cuidados en los centros sanitarios, con el objetivo de facilitar la toma de decisiones clínicas, mejorar los resultados de salud y la atención al paciente.

Cada hospital tiene unas necesidades diferentes, pero es cierto que algunas áreas cuentan con un mayor potencial de transformación: son aquellas con mayores costes y cantidad de datos disponibles. Algunos casos son las urgencias, la UCI o los quirófanos. Desde Vall d’Hebrón, por ejemplo, han desarrollado una “Smart UCI” con nuevas instalaciones que incluyen, entre otros, camas inteligentes que pesan al paciente. Todos los datos se recogen y centralizan en una plataforma que, con inteligencia artificial, almacena los datos y busca desarrollar algoritmos predictivos.

Según la Dra. Iria Miguens, el Smart Hospital consiste en:

“Adaptar todos nuestros procesos en lo óptimo, en la automatización, en contar con los activos y personas, e integrar Iot, los datos…”

Sin embargo, la introducción de estas tecnologías no es el único factor relevante para lograr una buena transición hacia un Smart Hospital, y nuestras ponentes también nos han hablado sobre ello. El punto clave es comprender que la innovación no consiste únicamente en la tecnología, sino que incluye el desarrollo y evolución en temas de gestión, optimización de procesos, etc. Innovar significa crear espacios para educar a todos los actores implicados, para co-crear cómo deben ser los espacios, los roles y la asistencia del futuro.

Como Patricia Ripoll ha comentado:

“La tecnología no es el fin, sino el medio para conseguir un cambio.”

La preocupación por alejarse del hospital y trasladar los cuidados al hogar es parte de la resistencia al cambio que se encuentra en este tipo de procesos de transformación. Pero no son los pacientes los únicos que la viven, pues los profesionales también forman parte de este complejo engranaje, y aunque la COVID ha facilitado la digitalización y familiarización con nuevos procesos y tecnología, muchos de estos cambios aún no han sido integrados totalmente. Para solventar esta dificultad, es importante gestionar expectativas e involucrar a todos los actores del ecosistema en el diseño y desarrollo de esta tipología de proyectos.

Lucía Peñarrubia ha explicado que:

“Es muy importante la tecnología, pero no debemos olvidar hacer partícipes a todos los actores que interactúan en el día a día del hospital […], también a los usuarios, para definir y abogar por nuevas tecnologías co-diseñadas.”

Además del cambio cultural, las ponentes han mencionado otros grandes retos a los que se enfrentan para el desarrollo de proyectos relacionados con los Smart Hospitals. Por un lado, existe la problemática de conseguir la inversión necesaria, que es enorme, pues no es únicamente un gasto en tecnología, sino en educar, involucrar nuevos perfiles y favoreces la reestructuración arquitectónica.

Por supuesto, para aplicar estas nuevas tecnologías también es necesario introducir a nuevos perfiles, como ingenieros expertos en tratar y analizar los datos recogidos, y que puedan colaborar juntamente con el equipo clínico. Dentro de estos nuevos roles, hay que poner a los pacientes en el centro. Es necesario introducir al paciente experto dentro de los hospitales, y no únicamente para dar feedback de los cambios realizados, sino para participar activamente en la definición de estos cambios.

Según la Dra. Anna Sala:

“O tienes la oportunidad de cambiar los espacios, o es muy difícil hacerse inteligente”

Por último, se han comentado los potenciales beneficios que los Smart Hospitals pueden aportar tanto a pacientes como a profesionales. El principal, es poder redistribuir el tiempo de trabajo de los profesionales sanitarios, evitando la realización de tareas mecánicas que aportan poco valor, para ganar tiempo de calidad con el paciente. Se debe contemplar la tecnología como el medio para hacer más humanos a los hospitales.

Patricia Ripoll ha comentado que:

“Deberíamos lograr un ‘back to basics’: volver al médico de antes, que pasaba una hora hablando con la familia.”

Anna Sala también nos ha comentado que hacer inteligente el hospital favorece la equidad entre centros. Aunque la tecnología hace que los hospitales sean unos mejores que otros, la posibilidad de compartir estos avances también genera que todos puedan llegar a diagnósticos mejores, porque los hospitales se pueden conectar con las nuevas tecnologías TIC y hacer que un diagnóstico puntero deje de ser exclusivo para llegar al reto de centros.

La Dra. Iría ha contado que el objetivo de un Smart Hospital es:

“Poder extrapolar, enviar, poner en común y trabajar en red con otros hospitales, y hacer ya no líquido el hospital a casa, sino el hospital al hospital.”

Respecto a la evolución del desarrollo de proyectos de Smart Hospitals en el futuro próximo, ha quedado claro que es un proceso en marcha, y que ya se está dando en varios hospitales a nivel nacional, como aquellos de los que las ponentes provienen. Si bien aún falta globalizarlo a todas las áreas hospitalarias y elaborar un marco estratégico común de desarrollo, los objetivos son comunes y claros para todos: interconectar los hospitales y ofrecer un mayor valor a al cuidado de los pacientes.

Lucía Peñarrubia:

“Si analizamos cada uno de los centros en que trabajamos, ya es una realidad.”

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